Las relaciones sanas requieren mucho trabajo. Una buena comunicación, la voluntad de pedir perdón y perdonar, y un sentido del compromiso sano son necesarios para que una relación funcione bien. A veces, nuestras emociones nos nublan y no sabemos si nuestras relaciones son sanas o no. Por supuesto, la situación de cada persona es diferente, pero hay un par de cosas universales en las que fijarse para saber si tu relación no está en un lugar sano.
- Te presiona: Tu novio debe retarte a salir de tu zona de confort y experimentar cosas nuevas, pero no a expensas de tu seguridad y tus normas. Si te presiona para que pruebes una comida nueva, ¡está bien! Pero si intenta convencerte de que hagas algo malo, ilegal, inseguro, o simplemente no acepta un «no» por respuesta, es sin duda una señal de alarma.
- No cae bien a tus amigos o a tu familia: Probablemente tus amigos y tu familia te conocen desde hace más tiempo que tu novio, y también te conocen mejor. Si no les gusta, tómate tu tiempo para escucharles y escuchar las razones de sus sentimientos. Podrían ver cosas que quizá tú no puedas ver.
- Dejas de salir con otras personas: Tener amistades fuera de tu pareja no sólo te ayuda a mantener un equilibrio vital, sino que también es sano y necesario: ¡hace falta más de una persona para cubrir tus necesidades sociales! No esperes que tu pareja sea tu «todo», y sigue teniendo amistades fuera de él. Si sientes que sales menos con tus amigos, puede ser una señal de que vuestra relación no es sana.
- Sientes que falta comunicación: La buena comunicación es un término muy amplio, y puede ser difícil saber cómo es si nunca la has experimentado antes. En general, la buena comunicación implica la cantidad, el tipo y el contenido de lo que se comunica. Demasiada o muy poca comunicación nunca es buena, el método de comunicación importa (si tu pareja y tú sólo os comunicáis por Snapchat, no es señal de una relación sana) y una buena comunicación no debe dejarte nunca confusa.
- No tienes libertad para abordar los problemas: Sabemos que a nadie le gusta la corrección, pero un adulto sano debería ser capaz de aceptar la corrección como un tipo de estímulo para hacerlo mejor. Si tu pareja se niega a admitir sus errores o no intenta hacerlo mejor, lo más probable es que no vea los problemas de vuestra relación como problemas reales. Debería ser capaz de disculparse por los errores y esforzarse en el futuro por no repetirlos.
A veces, las relaciones malsanas pueden «empezar de cero» en cierto sentido y trabajar por un futuro mejor. Si crees que mantienes una relación malsana, aquí tienes algunas cosas que puedes hacer para mejorarla:
- Hablad seriamente sobre cómo queréis que sea vuestra relación. Exponed dónde estáis ahora, los objetivos que tenéis para el futuro y las formas de alcanzarlos. Asegúrate de que tu pareja está de acuerdo, y escucha también sus deseos y objetivos.
- Establece límites. Toda buena relación tiene límites. Fíjate en las carencias de tu relación y establece límites para remediarlas. Por ejemplo, si os dais cuenta de que ambos habláis mucho por teléfono cuando estáis juntos, poned un límite para limitar el tiempo frente a la pantalla y pasar tiempo de calidad el uno con el otro.
- ¡Haz cosas! Aunque pueda parecer un consejo gracioso, con demasiada frecuencia nuestras relaciones de pareja pueden parecer simplemente pasar el rato y ver una película juntos. Aunque esto está bien con moderación, puede ser toda tu relación. Esfuérzate por planificar citas y cúmplelas. Preparad la cena, salid a pasear, tened conversaciones de calidad, jugad a un juego de mesa o incluso haced recados juntos.
- Ten normas para ti y para los demás. Siéntate y haz una lista de rasgos no negociables que te gustaría ver en tu pareja y en tu relación. Rasgos como la paciencia, el sentido del humor, la amabilidad y saber escuchar son cosas que podrías incluir en tu lista. Si tu pareja no cumple alguno de estos rasgos, habladlo juntos y explícale por qué te gustaría ver más de un determinado rasgo.
- Tómate un tiempo a solas. Ninguna relación es sana si pasáis el 100% del tiempo juntos. Dedica algo de tiempo a ti mismo, a tus amigos y a tu familia. A lo mejor os tomáis un fin de semana para iros fuera y acordáis no hablar ni enviaros mensajes de texto. Pasar tiempo a solas te da tiempo para pensar y volver a centrar tu identidad.
No importa si tu relación es sana o insana, a veces es mejor dar un paso atrás. La verdad es que algunas personas no están hechas para estar juntas, ¡y no pasa nada! Si no ves mejoras en tu relación o sigues sintiéndote mal con ella, piensa en ponerle fin por el bien de tu salud.
Algunas relaciones son simplemente malas del todo y no merece la pena luchar por ellas. Si tu pareja te grita constantemente, te tira cosas, te hiere físicamente, te quita el teléfono y corta el contacto con el exterior, no estás en una relación segura. Cuando te sientas insegura, lo mejor es llamar al 911 o hablar con la línea nacional de ayuda contra el maltrato doméstico al (800) – 799 – 7233.
En el Centro de Embarazo JMJ, nuestro equipo quiere ayudarte a vivir una vida más feliz y saludable. Sea cual sea tu situación, siempre estamos aquí para ti. Si crees que mantienes una relación malsana, pide ayuda.